Sangrados con testosterona ¿Qué me está pasando?

Actualizado: sep 19

La menstruación o los sangrados se consideran, en nuestro mundo real, una característica femenina. Como tal, nunca ha sido celebrada y ya desde la edad media se le otorgaron muchas connotaciones negativas, haciendo que su vivencia sea en general de incomodidad. Se le atribuyen malestares físicos y emocionales que refuerzan este negativismo constantemente. Sin embargo, en realidad no tiene género.



El endometrio es una capa fina que está dentro del útero y que se nutre con los estrógenos producidos por el ovario. Va aumentando de grosor des de la anterior menstruación. Si a los 14 días después de la ovulación en un nuevo ciclo no ha habido embarazo, hay una caída brusca del nivel de estrógenos en el cuerpo. Esta caida da lugar al desprendimiento del endometrio en forma de menstruación.

Por ello todas las personas que tienen endometrio tienen la posibilidad de tener sangrados. Por ello durante el tratamiento con testosterona también pueden haber sangrados si se tiene endometrio.

Kasa Trans* quiere darte información sobre estos sangrados

La menstruación o los sangrados cuando se toma testosterona puede ser percibida y vivida de maneras muy distintas. Hay quién los vivirá desde el sentimiento de que no les pertenece, que no se identifican con ellos y por ello su presencia les dará mucho malestar. Otros pueden vivirla positivamente como algo que forma parte de su persona. Les objetiva su capacidad de reproducirse, si llegado el caso, lo deciden. Entre los dos extremos hay mil maneras de vivirla.

Testosterona y sangrados

Al principio de iniciar los preparados de testosterona puede haber sangrados irregulares, escasos o abundantes. Son el resultado de la interferencia de la testosterona en el funcionamiento de ovario. Ello condiciona un crecimiento del endometrio irregular, que se desprende en forma de sangrados. El uso de preparados de testosterona, en función de la dosis que se utilice, puede frenar totalmente el funcionamiento del ovario. Con ello se frena la producción de estrógenos y el crecimiento del endometrio. Por ello, lo más habitual, es que a los 3 a 6 meses de haberlos iniciado pueda desaparecer la menstruación. Hay un porcentaje pequeño de personas, que mantendrán sangrados en mayor o menor cantidad y mayor o menor regularidad, a pesar de estar con dosis máximas y no sabemos porque sucede esto.

Si se utilizan dosis bajas de testosterona, normalmente el ovario puede frenarse completamente y suceder lo anteriormente mencionado. También es posible que se mantenga un cierto funcionamiento que pueda condicionar algunos sangrados esporádicos.

Bajo el efecto de la testosterona y normalmente después de tiempo con ella, la capa de endometrio suele quedarse fina y frágil. A esto se le llama atrofia endometrial. La característica de este endometrio hace posible que haya esporádicamente algún pequeño sangrado de mayor o menor duración. Son el resultado del desprendimiento de pequeñas zona de este endometrio. No son sangrados debidos al funcionamiento del ovario.

Causas de los sangrados

Algunas situaciones pueden favorecer que haya este tipo de sangrados:

  • Cambio en el preparado y la dosis de testosterona

  • Irregularidades en su administración

  • Interferencias con medicamentos que bajan el nivel de testosterona en el cuerpo

  • Cese del uso de la testosterona.

Estos son las causas más frecuentes pero también puede haber sangrados por cambios en la dieta, en el nivel de ejercicio, hábitos de sueño, cambios de clima, cambios de horarios, situaciones emocionales complejas y otros factores desconocidos. Es por ello que cualquier persona que use preparados de testosterona puede, en algún momento, a menos que se haya realizado una histerectomía, tener sangrados.

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Es importante no adscribir a los sangrados un género que no tienen. Los sangrados son una característica de las personas que tienen endometrio y ello no define el género.

Entender el porqué de estos sangrados y aceptarlos como parte del funcionamiento de tu cuerpo, te puede permitir vivirlos con más naturalidad y valorar algunas de las capacidades que te ofrece.

Si los vives con mucha incomodidad, intenta antes de plantearte soluciones drásticas e irreversibles como la histerectomía, hacer un trabajo de aceptación de los mismos. Para ello es importante que reflexiones de manera crítica porque la sociedad los valora tan negativamente.

Si no quieres, no puedes o no logras hacer este ejercicio de aceptación, haz un uso correcto de la testosterona. Cuida los demás factores que pueden condicionar la aparición de sangrados. Si a pesar de esto tienes algún sangrado esporádico intenta que te cause el mínimo malestar posible.

Cómo vivimos el cuerpo, sea negativamente o positivamente, lo vivimos en función de cómo lo interpretamos