Atención ginecológica para personas trans*. ¿Es necesaria?

Actualizado: 28 sept 2021

La atención ginecológica para personas trans* es necesaria en muchas de ellas. Incluye la prevención, diagnóstico y seguimiento de ciertas enfermedades de la mama, el útero, los ovarios, vagina, vulva. En este post vamos a centrarnos en estos órganos. Otros posts informarán sobre asesoramiento anticonceptivo, reproductivo y en prevención o detección de enfermedades de transmisión sexual.

No nos cansaremos de insistir en que ningún órgano define la identidad de género de una persona. Las necesidades de atención ginecológica estarán condicionadas por las modificaciones corporales que cada persona trans* realice en su proceso y por sus propias necesidades. Por ello, hay que hacer trajes a su medida para ofrecerles la atención ginecológica adecuada.


La ginecología no está formada en los procesos vivenciales y emocionales de las personas trans*, ni en los tratamientos hormonales o quirúrgicos pueden necesitar. En general, no tienen una sensibilidad especial a sus derechos sexuales y reproductivos. Por ello, para una persona trans* recibir atención ginecológica puede ser una situación bastante incómoda. Además, la exploración de alguna zona del cuerpo, con la que la persona ya no siente especial comodidad, puede ser especialmente desagradable para ella.


Kasa Trans* quiere informarte cuando puede ser necesaria una atención ginecológica para personas trans*


Dada la gran variedad de corporalidades en las personas trans*, vamos a centrar la atención ginecológica necesaria en función de los órganos presentes.


Atención ginecológica para personas trans* con mamas


La presencia de mamas requerirá atención ginecológica en las siguientes situaciones:

  • Diagnóstico de patología mamaria:

  • Nódulos. Ante cualquier aparición de un nódulo en una mama es recomendable un estudio. La mayor parte de nódulos serán benignos, pero siempre hay que descartar malignidad

  • Enrojecimientos, especialmente si hay dolor y fiebre. Será necesario descartar una infección (mastitis)

  • Dolor. La mama como órgano sensible suele ser dolorosa a la presión. El dolor generalizado en ambas mamas suele ser frecuente cuando está bajo la influencia de los estrógenos, especialmente en las fases iniciales de su desarrollo. Un dolor en una zona concreta de una de las mamas, persistente y de nueva aparición, debe ser estudiado.

  • Presencia de leche. Los tratamientos con estrógenos, pero también los tratamientos ansiolíticos o antidepresivos, los protectores gástricos y muchos más pueden elevar la prolactina. Este aumento puede condicionar producción de leche que casi siempre es en las dos mamas. Es recomendable controlar los niveles de prolactina para asegurar que no están excesivamente elevados. La estimulación erótica de la mama también puede ser su causa.

  • Sangre con la expresión del pezón. Normalmente su origen es la presencia de un pólipo en alguno de los conductos galactóforos de la mama. Se recomienda un estudio con galactografía.

  • Otras situaciones que pueden requerir atención pueden ser tener picor persistente en el pezón o cualquier problema derivado de la presencia de implantes mamarios.

  • Prevención del cáncer de mama. La presencia de mamas hace recomendable la realización de mamografías. Según la edad y la presencia o no de antecedentes familiares jóvenes y de primer grado con cáncer de mama se establece la edad de inicio y su periodicidad. Hay un debate sobre la eficacia de la mamografía, como prueba de prevención. Por ello hay que valorar sus ventajas y desventajas antes de hacérsela.


Atención ginecológica para personas trans* con útero


La presencia de útero puede comportar patología en el músculo uterino, el endometrio o en el cuello del útero. Veamos en qué circunstancias será recomendable la atención ginecológica.

  • Músculo uterino. La patología más frecuente es la presencia de miomas. Es una patología benigna, dependiente de la presencia de estrógenos, que muchas veces no da ningún síntoma. Se recomienda atención ginecológica si hay sangrados muy abundantes. El uso de la testosterona, a dosis medias/máximas, elimina estos sangrados e impide el crecimiento de los miomas. A dosis mínimas pueden persistir los sangrados.

  • Endometrio. Las patologías más frecuentes son la presencia de pólipos endometriales o un crecimiento exagerado del mismo. También son dependientes de los estrógenos y suelen ser patologías benignas. Suelen dar sangrados no muy abundantes, pero persistentes. El uso de la testosterona, a dosis medias/máximas suele impedir esta patología, pero no si se hacen dosis mínimas. No hay pruebas de prevención eficaces para detectar precozmente el cáncer de endometrio. Sabemos que en personas cis con el ovario en reposo con el uso de estrógenos, disminuye en un 50% la posibilidad de tener este cáncer. Desconocemos si un ovario en reposo con el uso de la testosterona, podría también actuar en su prevención.

  • Cuello del útero. La patología más frecuente son las infecciones por virus del papiloma humano. Se detecta con la práctica de la citología. Esta prueba deberían realizársela todas las personas que tengan cuello de útero y hayan tenido actividad sexual vaginal. Se recomienda hacerla cada 3 años entre los 25 y los 65 años. Otras patologías benignas son algunas infecciones de transmisión sexual (gonorrea e infección por clamidias) y la presencia de pólipos en el cuello del útero. Estas dos patologías habitualmente no dan síntomas.

Atención ginecológica para personas trans* con ovarios


La presencia de ovarios puede condicionar cualquier patología benigna o maligna de este órgano. Muchas de ellas dependen de la presencia de estrógenos y por ello si se utiliza testosterona disminuye mucho la probabilidad de tener muchas de estas patologías. No hay pruebas de prevención eficaces para detectar precozmente el cáncer de ovario. Sabemos que en personas cis con el endometrio en reposo con el uso de estrógenos, disminuye en un 80% la posibilidad de tener este cáncer. Desconocemos si un ovario en reposo con el uso de la testosterona podría también actuar en su prevención.


Atención ginecológica para personas trans* con vagina y vulva

  • Vagina y vulva. La presencia de vagina o de neovagina y de vulva no requiere ninguna atención ginecológica si no hay ningún síntoma. Si hay irritaciones, cambios en la secreción con mal olor o escozor, dolor o dificultades en la actividad sexual vaginal o aparición de verrugas, llagas, etc, será recomendable recibir atención ginecológica.

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Aunque pueda ser difícil encontrar atención ginecológica transpositiva, no dudes en buscarla si se da algunas de las circunstancias que hemos mencionado. Las asociaciones o entidades trans* pueden tener conocimiento de profesionales que aunque no tengan este conocimiento sean más respetuosos a la diversidad.


Cuando solicites atención ginecológica intenta tener suficiente información para poder explicar tu situación y tus necesidades. Si en algún momento de la visita sientes incomodidad, intenta expresarla con convicción y tranquilidad. Cuando a pesar de ello continua la incomodidad abandona la visita si no necesitas esta atención de manera urgente. Sigue buscando profesionales con mayor sensibilidad.


Contacta con profesionales con mirada abierta a la diversidad para tener más información sobre tus necesidades ginecológicas. Si encuentras profesionales de la ginecología que te han tratado con respeto nos gustaría que contactaras con Kasa trans* para poder ofrecer sus servicios a otras personas trans*.


Las personas trans* que necesitan atención ginecológica se merecen profesionales con mirada abierta a sus procesos vivenciales y emocionales y que las traten desde el respeto y la dignidad que se merecen