Antiandrógenos ¡Manteniendo a raya la testosterona!

Actualizado: sep 19

Algunas personas trans* quieren disminuir la producción de testosterona en su cuerpo. Disminuyendo los efectos que produce, no evolucionan algunos de las modificaciones corporales que no se desean. Esto puede conseguirse con el uso de antiandrógenos. Si además se toman estrógenos facilitan que éstos puedan actuar en todas las células y órganos del cuerpo sin su interferencia. Así se consiguen más fácilmente algunos cambios que puedan desearse.

Todos los antiandrógenos, en mayor o menor medida y dependiendo de la dosis y del nivel al que se reduzca la testosterona, pueden dar sensación de cansancio, disminución de la fuerza y la resistencia, a veces dolor de cabeza, reducción de la fertilidad, disminución del deseo y la respuesta sexual, cambios en los genitales, cambios en la cantidad y aspecto de la eyaculación y aumento de peso.


Kasa Trans* desea explicarte más sobre los antiandrógenos

Hay distintos tipos de antiandrógenos. Los más conocidos son el acetato de ciproterona, la espironolactona, el finasteride, la flutamida y la bicalutamida. Hay otros pero son menos utilizados y conocidos en sus efectos.

Acetato de ciproterona (Androcur©)

  • Disminuye la producción de testosterona y bloquea el paso de la misma a dihidrotestosterona, que es la hormona activa en las células sensibles a la testosterona. Es muy potente, pero su efecto depende de la dosis. Son comprimidos de 50 mgs y pueden tomarse en dosis tan bajas como 25 mgs dos o tres veces por semana a un comprimido al día. Aunque en muchos protocolos se recomienda la dosis de 2 comprimidos al día está comprobado que su efecto es el mismo y por ello ya no se recomienda esta dosis. Como efectos adversos propios puede empeorar estados depresivos o bajar un poco el estado de ánimo. Excepcionalmente puede producir a dosis altas y de larga duración tumores benignos cerebrales (meningiomas).

En EEUU no se utiliza y esto ha dado lugar a la creencia que es tóxico o insano. Pero el hecho de que no esté comercializado allí es por un tema comercial. Respecto a la toxicidad hepática de la que también se habla, hay publicados algunos casos excepcionales en personas que lo utilizaban a dosis superiores a 100 mgs para tratar el cáncer de próstata. No hay publicadas situaciones similares en personas que toman dosis más bajas.

Espironolactona

  • Es un diurético que además reduce la testosterona y esta reducción depende de la dosis que se tome. Hay comprimidos de 25 mgs y de 100 mgs. Pueden tomarse en dosis tan bajas como 25 mgs dos o tres veces a la semana hasta 200 mgs cada día. Como efectos adversos, raros en dosis no superiores a 100 mgs y en personas sanas, está la posibilidad de hiperpotasemia (subida de potasio). Sus síntomas son debilidad, fatiga, palpitaciones, pérdida de la movilidad de alguna parte del cuerpo. También puede producir hormigueos que aparecen de manera bastante brusca. Esto sucede habitualmente en situaciones en que hace mucho calor y/o durante el ejercicio intensivo. Para evitarla bebe bastante líquido en estas situaciones.

Otros antiandrógenos

  • Finasteride Como el acetato de ciproterona bloquea el paso de la testosterona a dihidrotestosterona que es la hormona que activa las células y este bloqueo es más selectivo en lás células de los folículos pilosos del cuero cabelludo. No bloquea la producción de testosterona, por lo que probablemente se pueden notar algunos efectos no deseados de la testosterona en otras partes del cuerpo. Produce menos efectos adversos de los comentados en la introducción de este post. Hay comprimidos de 1 mg y de 5 mgs. y pueden tomarse en dosis de 1 o 5 mgs. cada dos o tres días hasta dosis máxima de 5 mgs al día. No tiene sentido tomarlo si los niveles de testosterona están en niveles femeninos. Como efectos adversos puede producir depresión, pero esto es muy poco frecuente.

  • Flutamida y Bicalutamida Tienen la misma potencia que el acetato de ciproterona y actúan bloqueando el paso de la testosterona a dihidrotestosterona que es la hormona que hace su acción en las células sensibles a la testosterona, con efecto especial sobre la próstata. La flutamida está en comprimidos de 250 mgs y la bicalutamida en comprimidos de 50 mgs. La dosis de flutamida puede ser desde un comprimido dos o 3 veces a la semana a un comprimido cada 8 horas al día. La dosis de bicalutamida es de un comprimido dos o tres veces por semana hasta un comprimido al día. Las dos se han utilizado en personas con cáncer de próstata con lo que es difícil saber la dosis adecuada para personas trans* y sus efectos. Los efectos adversos son similares a los del acetato de ciproterona con menos efecto negativo sobre la respuesta sexual y además aparición de sofocos, alteraciones en las pruebas hepáticas y patología del hígado. La bicalutamida puede, muy raramente, producir una enfermedad en el pulmón denominada enfermedad pulmonar intersticial. El uso de estos medicamentos debería hacerse con prudencia.

Los antiandrógenos no son para siempre

El uso de antiandrógenos, si se utilizan junto a dosis máximas de estrógenos, no suele ser necesario a partir de unos pocos meses con ellos. Una vez se consigue un nivel de testosterona femenino, la dosis de estrógeno es suficiente para frenar la producción de testosterona. Así pues dependiendo de los resultados de la analítica puede irse reduciendo la dosis e ir bajándola hasta que se pueda dejar de tomar.

Kasa Trans*te recomienda

El uso de antiandrógenos a dosis altas debe ir siempre acompañado del uso de estrógenos para evitar los efectos a largo plazo del déficit de hormonas sexuales en el cuerpo.

El tipo y la dosis de antiandrógenos debe tener en cuenta su efecto negativo sobre el deseo y la respuesta sexual y adaptarla a tus necesidades.

Deberían evitarse los antiandrógenos de los que hay poca experiencia en personas trans* al desconocerse las dosis adecuadas, sus efectos beneficios y adversos posibles.

El desconocimiento médico sobre los fármacos menos usados recomienda mucha prudencia a la hora de dar a otras personas trans* informaciones que simplemente no están verificadas, aunque puedan estar sustentadas en experiencias individuales.

La información sobre los preparados de antiandrógenos te permite hacer tu propia elección